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6 Posturas “Fáciles” De Yoga Que En Realidad Son Las Más Difíciles

¡Hola Yoguista! El yoga tiene posturas que son muy fáciles de hacer físicamente, como estar de pie o sentarse cruzando las piernas, pero éstas en realidad son de las más difíciles de hacer, por el simple hecho de que cuesta concentrarse profundamente en ellas.

Piénsalo un poco, naturalmente respirar nos es fácil porque lo hacemos automáticamente cada día, pero ¿realmente tienes consciencia del tiempo, profundidad o sensación completa de la manera en que respiras? La respuesta es que como es algo que hacemos naturalmente, nos cuesta concentrarnos y tener conscientes todos esos detalles de nosotros mismos.

Hoy te quiero compartir 6 posturas de las cuales considero son de las más difíciles, no de hacer físicamente, sino de concentrarse completamente, sin ninguna distracción mental.

Mi Querido Yoguista, No te pierdas estas 6 posturas que son difíciles de concentrar sin distracciones mentales.

Posturas De Yoga Que Son Fáciles Físicamente Pero Difíciles Para Profundizar En La Concentración

1. Postura de la Montaña (Tadasana)

Esta postura es ideal para comenzar porque aunque es sencilla de hacer físicamente, requiere mucha concentración para percibir tu cuerpo a profundidad.

Yoga al aire libre: postura de montaña

Pasos para realizar el ejercicio:

° Comienza de pie y puedes dejar tus pies juntos o separarlos a nivel de las caderas.

° Alarga tu espalda sin tensar demasiado tu cuerpo y extendiendo tus brazos a los lados. Con tu cuerpo haces una forma de montaña (como ves en la foto)

° Procura mantener tu respiración fluida y profunda (completamente por la nariz) recorriendo tu cuerpo desde los pies hasta la coronilla de tu cabeza.

° Conecta profundamente con tu cuerpo, manteniendo los ojos abiertos y sintiendo por al menos uno o dos minutos antes de pasar al próximo ejercicio.

2. Postura del Árbol

Esta postura una vez que logras el equilibrio es fácil de hacer físicamente, sin embargo el reto está en no perderte en tus pensamientos y en conectar completamente con todo lo que sucede en ti, cuando realizas la postura.

Mujer joven en pose vrksasana contra la ventana del piso, vista trasera

Pasos para realizar la postura:

°De pie, separa tus piernas a nivel de las caderas y flexiona una pierna colocando el pie sobre la rodilla o en el muslo (donde puedas llegar)

° Coloca las palmas juntas a nivel de tu corazón, y una vez que te sientas seguro, extiende los brazos hacia arriba como si fueran las ramas que crecen hacia el cielo. (como se ve en la foto)

° Mantén la postura por uno o dos minutos, y repite con el ejercicio con la otra pierna.

3. Postura Urdhva Hastasana

Esta postura es fácil de hacer físicamente, sin embargo el reto está en no perder la concentración y conectarte completamente con todo lo que sientes cuando realizas la postura.

Joven mujer en pose tadasana, gris estudio de antecedentes

Pasos para realizar la postura:

° Comienza de pie y puedes dejar tus pies juntos o separarlos a nivel de las caderas.

° Alarga tu espalda sin tensar demasiado tu cuerpo y extendiendo tus brazos hacia arriba. Con tu cuerpo haces la figura de una línea vertical (como ves en la foto)

° Procura mantener tu respiración fluida y profunda (completamente por la nariz) recorriendo tu cuerpo desde los pies hasta la coronilla de tu cabeza.

° Conecta profundamente con tu cuerpo, manteniendo los ojos abiertos y sintiendo por al menos uno o dos minutos antes de pasar al próximo ejercicio.

4. Postura del Camello 

Es una postura de apertura, que una vez que lográs superar cualquier incomodidad física que sientas, debes procurar conectar más allá de lo que sientes físicamente y profundizar en el plano emocional. 

Mujer atractiva joven que estira en la actitud de ustrasana, desván blanco

Pasos para realizar la postura:

° Comienza apoyado de rodillas y con tu pelvis centrada.

° Presiona tu abdomen y suavemente haz un arco de espalda, llevando tu mano al tobillo y extendiendo la otra a nivel de tu pecho.

° Procura mantener el abdomen presionado y dirigir tu pelvis hacia adelante (hasta donde puedas) y mantén por al menos un minuto, luego repite al otro lado.

° En caso de que te sientas bien, procura repetir el ejercicio con ambos brazos, haciendo el ejercicio de arco completo (como se ve en la foto)

° En caso de que esta postura la sientas muy forzada, puedes hacer una variante arqueando la espalda hacia atrás y dejando tus manos justo debajo de tus glúteos. Recuerda que lo más importante es respetar tu cuerpo y no forzarlo.

5. Postura Trikonasana

Esta postura es fácil de hacer físicamente, y una vez que logras flexibilizar tu cuerpo, el reto está en no distraerte de lo que vas experimentando en la postura. 

Mujer atractiva joven en la actitud de utthita trikonasana

Pasos para realizar la postura:

° Colócate de pie y separa tus piernas ampliamente, lo más que puedas.

° Gira el pie derecho hacia afuera y saca un poco el talón del pie izquierdo. (Como ves en la imagen)

° Colocar las manos a nivel del corazón y suavemente extiéndelas hacia los lados, manteniendo las palmas hacia abajo.

° Estira al máximo tus brazos, como si quisieras tocar una pared delante de ti y cuando llegues a tu límite baja el torso con los brazos extendidos (como ves en la imagen)

° Según tu flexibilidad puedes colocar tu mano en el suelo, en el pie o en tu pantorrilla ¡Donde puedas llegar!

° Mantén tu mirada hacia la palma de arriba y mantén el ejercicio por al menos un minuto. Recuerda repetirlo al otro lado.

6. Postura De Relajación Consciente (Savasana)

Esta postura, de todas, es la más fácil de hacer físicamente pero de concentración una de las más díficiles. Ya que se hace en una posición de “descanso”, el reto más grande es no perder la atención en tu cuerpo y evitar quedarte dormido.

Grupo de deportistas en ejercicio de cuerpo muerto.

Pasos para el ejercicio:

° Acuéstate sobre tu esterilla o colchoneta boca arriba

° Estira los brazos a los lados de tu cuerpo con las manos extendidas mirando hacia arriba

° Respira profundamente y trata de relajar todos los músculos de tu cuerpo, incluyendo los del rostro.

° Una vez que sientas que relajaste el cuerpo, concéntrate en sentir tu respiración y los latidos de tu corazón.

° Permítete por lo menos 5 minutos de relajación consciente, sintiendo tu cuerpo sin llegar a dormirte.

Dedicar unos minutos de tu día, aunque sea 20 minutos o 30 minutos, para conectar verdaderamente con tu cuerpo, puede ayudar a florecer en ti: fortaleza, conexión, agradecimiento y felicidad de vivir. Hacer yoga es darse un regalo a uno mismo, como una excusa de tomarnos un buen tiempo para respirar, para sentirnos en plena felicidad con nuestra vida.

Mi Querido Yoguista, como siempre, deseo que esta información sea para tu mayor bienestar.

Quien te acompaña siempre, tu fiel servidora A.S.- 

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